Ser consciente del presente
La terapia Gestalt es un sistema construido para poder entender lo que le sucede a un sujeto más allá de una mera teoría. Busca comprender de una forma intuitiva y hacer que el sujeto sea consciente de su realidad y no de sus fantasías para evadir las responsabilidades que tiene en su vida. La aceptación de esa realidad le lleva a un estado de crecimiento personal para que pueda salir del estancamiento en el que vive y para que ese crecimiento o cambio en su vida sea posible, debe ser consciente de su realidad y aceptarlo con responsabilidad, ya que muchos de nuestros deseos o fantasías no se basan en nuestras necesidades, sino que provienen del estado de inquietud de cosas desagradables, amenazas, peligros o desgracias vividas en el medio ambiente o que rechazamos de nosotros mismos por motivos de nuestra moralidad.
La base fundamental para ese crecimiento o sustitución de esos pensamientos que nos estancan es buscar el equilibrio entre impulsos y la frustración, aprovechar la energía de esos impulsos y la de los mecanismos de defensa de su personalidad ya que su energía destructiva se puede transformar en constructiva. Este tipo de energía o mecanismos de defensa forman parte de nuestro funcionamiento y no podemos evitarlos, si no se detectan a tiempo suprimen, rechaza o distorsiona la realidad del sujeto haciendo que cada ve sea más fuerte el sentimiento o impulso destructivo.
Los mecanismos de defensa son algo natural en cualquier ser vivo, tanto, que nos sucede de forma natural cuando advertimos un peligro y es algo que no podemos controlar o de lo que nos podamos librar, pero si podemos elegir si lo seguimos haciendo o no dependiendo de nuestra necesidad o situación actual. Lo más importante es aceptar el aquí y ahora, aceptar lo que somos para no aferrarnos a una ilusión que no nos lleve a ninguna parte, que no resuelve el problema, si no lo evita creando una inestabilidad mental que se va incrementando según la situación de nuestro medio ambiente.
CONSEJOS PARA VIVIR EL AHORA Y SER CONSCIENTES DEL PRESENTE:
- Vive el ahora, preocúpate del presente más que del pasado o el futuro. El pasad es algo que no se puede cambiar, es algo que ya pasó y debemos aceptar que ciertas experiencias que vivimos ocurrieron por algo, una lección de vida que aprender y no podemos pasarnos la vida mirando siempre hacia atrás, se acepta, se supera y continuamos. El futuro es algo incierto y algo que no sabemos con exactitud que pasará, así que construye tú felicidad en el presente para que en un futuro la vivas con mayor intensidad.
- Vive el aquí, relaciónate o intégrate con tu presente en vez de estar ausente. Experimenta lo que es estar aquí, disfrutar del momento y conecta con tu esencia, eres algo más que pensamientos y emociones, eres más que todo lo que te limita, abre los ojos al mundo real para ver tu realidad, deja de preguntarte las cosas, simplemente siente, planifica, emociónate, lo único que cuenta es el aquí y ahora.
- Deja de imaginar, experimenta lo que es real. Está bien soñar o fantasear, pero cuando nos centramos y nuestros objetivos solo pertenecen o son accesibles a través de nuestra imaginación eso nos hace que nos alejemos de la realidad de los hechos. Debemos poner los pies en la tierra y fantasear lo necesario par esforzarnos y dirigirnos a nuestros propósitos.
- Exprésate con claridad, di lo que sientes en vez de manipular, justificar o juzgar. Sólo tú sabes lo que realmente te conviene, deja salir esa voz interior que te retiene todo aquello que deseas decir en vez de manejar tu vida siempre dando rodeos para complacer a los demás o por miedo a que te juzguen, deja de justificarte por todo lo que haces puesto que si te sientes a gusto haciéndolo a nadie le importa, cuando lo hacen es porque ven en ti el reflejo de lo que ellos no pueden ser, deja de juzgar también a los demás por lo que no puedes-quieres hacer tú, porque tú eres el culpable de haberte autoimpuesto tus propios límites, solo tú eres capaz de decidir lo que puedes o no puedes hacer y sobre todo no juzgues a los demás, no seas el reflejo de los que te juzgan a ti.
- Entrégate al desagrado y al dolor con la misma intensidad que lo haces con el placer, porque estar triste, deprimido o enfadado por el dolor que te ha tocado vivir es humano y dejar que salga de tu interior es el primer paso hacia la sanación. No limites o restrinjas lo que sientes, grítalo a los cuatro vientos si es necesario, date cuenta de tu realidad y pon los pies en la tierra para no tener que despertar de una fantasía que no es real y sobre todo toma conciencia de ello, porque cuando lo hagas estarás viviendo el aquí y ahora, podrás abrazar de nuevo a tu yo interior para no volver a perder el rumbo de tú vida.
- No aceptes de nadie un deberías o podrías a menos que sea tuyo y aun así cámbialo por palabras que te lleven a la acción para el cambio y tu crecimiento personal. Elimina de tu vocabulario todas esas palabras que no te ayudan a avanzar. Existen palabras perjudiciales que hablan de nuestra actitud y de la confianza que tenemos, cuando estas palabras tienen connotaciones negativas nos están diciendo que somos inseguros o que no somos de fiar. Cambia debería o podría por debo o puedo, este cambio invita a la acción de hacer algo y no a que lo harás algún día porque muestra tu desinterés. Evita el "sí pero..." o "no pero...", cambia el tengo por el quiero, nunca digas imposible o que no puedes hacerlo. Programa de nuevo tu mente para un cambio significativo en tú vida.
- Se responsable con tus sentimientos o pensamientos, lo que sientes y piensas no es culpa de nadie, solo son fabricados por tu mente, miedos e inseguridades. No culpes a otros por tus acciones porque eso no resuelve tu problema, se responsable con tus acciones y sus consecuencias. Busca la causa de porque sientes, piensas o estás así, eso te dará la clave que necesitas para reconocer tu error y mejorar, no te avergüences ni sientas que has fracasado, la única forma de seguir avanzando es si sigues retroalimentándote de forma correcta.
- Acéptate tal y como eres. No eres ni más ni menos que nadie, amate, valórate y ten un concepto elevado de ti mismo sin importar nada más, ni como seas, ni tu aspecto, peso, altura, raza, religión o estatus social, el valor de las personas reside en su interior, no en su exterior. Fuera cánones de belleza y creencias arraigadas de la infancia, debes valorarte y aceptarte tal y como eres. Todos somos diferentes, pero al mismo tiempo especiales, solo tú puedes recorrer tú camino, nadie puede hacerlo por ti y aunque durante el trayecto esas creencias destructivas resurjan a la luz, siempre te quedará la autenticidad, tú pasión, tus sueños, tus metas... nadie es perfecto, pero si podemos mejorar y la mejor forma para hacerlo es cuando instauras la aceptación en tú vida.
Así que disfruta y se consciente del presente, porque el pasado no existe y el futuro es efímero.
La base fundamental para ese crecimiento o sustitución de esos pensamientos que nos estancan es buscar el equilibrio entre impulsos y la frustración, aprovechar la energía de esos impulsos y la de los mecanismos de defensa de su personalidad ya que su energía destructiva se puede transformar en constructiva. Este tipo de energía o mecanismos de defensa forman parte de nuestro funcionamiento y no podemos evitarlos, si no se detectan a tiempo suprimen, rechaza o distorsiona la realidad del sujeto haciendo que cada ve sea más fuerte el sentimiento o impulso destructivo.
Los mecanismos de defensa son algo natural en cualquier ser vivo, tanto, que nos sucede de forma natural cuando advertimos un peligro y es algo que no podemos controlar o de lo que nos podamos librar, pero si podemos elegir si lo seguimos haciendo o no dependiendo de nuestra necesidad o situación actual. Lo más importante es aceptar el aquí y ahora, aceptar lo que somos para no aferrarnos a una ilusión que no nos lleve a ninguna parte, que no resuelve el problema, si no lo evita creando una inestabilidad mental que se va incrementando según la situación de nuestro medio ambiente.
CONSEJOS PARA VIVIR EL AHORA Y SER CONSCIENTES DEL PRESENTE:
- Vive el ahora, preocúpate del presente más que del pasado o el futuro. El pasad es algo que no se puede cambiar, es algo que ya pasó y debemos aceptar que ciertas experiencias que vivimos ocurrieron por algo, una lección de vida que aprender y no podemos pasarnos la vida mirando siempre hacia atrás, se acepta, se supera y continuamos. El futuro es algo incierto y algo que no sabemos con exactitud que pasará, así que construye tú felicidad en el presente para que en un futuro la vivas con mayor intensidad.
- Vive el aquí, relaciónate o intégrate con tu presente en vez de estar ausente. Experimenta lo que es estar aquí, disfrutar del momento y conecta con tu esencia, eres algo más que pensamientos y emociones, eres más que todo lo que te limita, abre los ojos al mundo real para ver tu realidad, deja de preguntarte las cosas, simplemente siente, planifica, emociónate, lo único que cuenta es el aquí y ahora.
- Deja de imaginar, experimenta lo que es real. Está bien soñar o fantasear, pero cuando nos centramos y nuestros objetivos solo pertenecen o son accesibles a través de nuestra imaginación eso nos hace que nos alejemos de la realidad de los hechos. Debemos poner los pies en la tierra y fantasear lo necesario par esforzarnos y dirigirnos a nuestros propósitos.
- Exprésate con claridad, di lo que sientes en vez de manipular, justificar o juzgar. Sólo tú sabes lo que realmente te conviene, deja salir esa voz interior que te retiene todo aquello que deseas decir en vez de manejar tu vida siempre dando rodeos para complacer a los demás o por miedo a que te juzguen, deja de justificarte por todo lo que haces puesto que si te sientes a gusto haciéndolo a nadie le importa, cuando lo hacen es porque ven en ti el reflejo de lo que ellos no pueden ser, deja de juzgar también a los demás por lo que no puedes-quieres hacer tú, porque tú eres el culpable de haberte autoimpuesto tus propios límites, solo tú eres capaz de decidir lo que puedes o no puedes hacer y sobre todo no juzgues a los demás, no seas el reflejo de los que te juzgan a ti.
- Entrégate al desagrado y al dolor con la misma intensidad que lo haces con el placer, porque estar triste, deprimido o enfadado por el dolor que te ha tocado vivir es humano y dejar que salga de tu interior es el primer paso hacia la sanación. No limites o restrinjas lo que sientes, grítalo a los cuatro vientos si es necesario, date cuenta de tu realidad y pon los pies en la tierra para no tener que despertar de una fantasía que no es real y sobre todo toma conciencia de ello, porque cuando lo hagas estarás viviendo el aquí y ahora, podrás abrazar de nuevo a tu yo interior para no volver a perder el rumbo de tú vida.
- No aceptes de nadie un deberías o podrías a menos que sea tuyo y aun así cámbialo por palabras que te lleven a la acción para el cambio y tu crecimiento personal. Elimina de tu vocabulario todas esas palabras que no te ayudan a avanzar. Existen palabras perjudiciales que hablan de nuestra actitud y de la confianza que tenemos, cuando estas palabras tienen connotaciones negativas nos están diciendo que somos inseguros o que no somos de fiar. Cambia debería o podría por debo o puedo, este cambio invita a la acción de hacer algo y no a que lo harás algún día porque muestra tu desinterés. Evita el "sí pero..." o "no pero...", cambia el tengo por el quiero, nunca digas imposible o que no puedes hacerlo. Programa de nuevo tu mente para un cambio significativo en tú vida.
- Se responsable con tus sentimientos o pensamientos, lo que sientes y piensas no es culpa de nadie, solo son fabricados por tu mente, miedos e inseguridades. No culpes a otros por tus acciones porque eso no resuelve tu problema, se responsable con tus acciones y sus consecuencias. Busca la causa de porque sientes, piensas o estás así, eso te dará la clave que necesitas para reconocer tu error y mejorar, no te avergüences ni sientas que has fracasado, la única forma de seguir avanzando es si sigues retroalimentándote de forma correcta.
- Acéptate tal y como eres. No eres ni más ni menos que nadie, amate, valórate y ten un concepto elevado de ti mismo sin importar nada más, ni como seas, ni tu aspecto, peso, altura, raza, religión o estatus social, el valor de las personas reside en su interior, no en su exterior. Fuera cánones de belleza y creencias arraigadas de la infancia, debes valorarte y aceptarte tal y como eres. Todos somos diferentes, pero al mismo tiempo especiales, solo tú puedes recorrer tú camino, nadie puede hacerlo por ti y aunque durante el trayecto esas creencias destructivas resurjan a la luz, siempre te quedará la autenticidad, tú pasión, tus sueños, tus metas... nadie es perfecto, pero si podemos mejorar y la mejor forma para hacerlo es cuando instauras la aceptación en tú vida.
Así que disfruta y se consciente del presente, porque el pasado no existe y el futuro es efímero.
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